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Comarca Sierra Sur - Morón de la Frontera

Morón de la Frontera es uno de esos municipios sevillanos en los que el viajero puede disfrutar de un rico patrimonio histórico y artístico, al tiempo que saborea manjares tan exquisitos como la repostería de las monjas y su apreciado aceite de oliva que le permite formar parte de la Ruta del Aceite por tierras sevillanas.

En el recorrido por su casco urbano, el visitante encontrará numerosos edificios religiosos de bellas fachadas y que guardan en su interior un no menos valioso conjunto de piezas de arte de interés histórico. Entre ellos están la Iglesia de San Miguel, considerada la “pequeña catedral de la Sierra Sur”. Fue construida entre los siglo XVI y XVIII, por lo que ofrece diferentes estilos arquitectónicos. En su interior destaca la capilla mayor; en su exterior, la torre campanario levantada sobre un antiguo alminar almohade y que es semejante a la Giralda de Sevilla. El edificio religioso más antiguo de Morón de la Frontera es la Iglesia del Antiguo Hospital de San Juan de Dios, del siglo XV, que muestra una bonita torre campanario. También merecen una visita: la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria y del Espíritu Santo, construida en el XVII, con portada de cantería y torre de ladrillo; la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, el XVIII y con una interesante espadaña; la Iglesia de San Francisco de Asís, del XVI, con portada clásica y un bello patio cuadrangular y escalera imperial; la Iglesia de San Ignacio de Loyola, del XVIII, con una estupenda portada y un pequeño museo con los enseres de la Hermandad de la Santa Cruz; y la Iglesia del Convento de Santa Clara, también del XVIII y con dos portadas de cantería también interesantes.

Los edificios de carácter civil más atractivos de Morón de la Frontera son: las ruinas de su antiguo Castillo árabe medieval que, al estar situado en la parte más alta su casco urbano, es uno de los mejores miradores del municipio; y la Casa de la Cultura, que ocupa el Palacete de los Marqueses de Pilareslevantado en el siglo XVIII y ofrece una espléndida portada plateresca con balcón de hierro forjado.

Muy cerca del castillo se encuentra el Paseo del Gallo, un pequeño jardín presidido por una escultura de un gallo que recuerda una de las más famosas leyendas de Morón de la Frontera y que dio lugar a la famosa coplilla que dice así: “Anda que te vas quedando como el Gallo de Morón, sin plumas y cacareando en la mejor ocasión”. La tal leyenda tiene su origen a finales del siglo XVI, cuando la Chancillería de Granada mandó a al pueblo a un representante para que mediara en las numerosas disputas que allí tenían entre dos bandos históricamente enfrentados. El representante, doctor Juan Esquivel, llegó diciendo que donde él estuviera, no había más gallo que él, y los vecinos del pueblo no tardaron en apodarlo con el “gallo de Morón”.

El viajero que quiera degustar los manjares típicos de la gastronomía de este municipio, además del aceite de oliva y de sus dulces reposteros de las monjas, podrán disfrutar con magníficos platos elaborados con espárragos, tagarninas y piezas de caza menor como el conejo o la perdiz.

Los que quieran vivir el carácter festivo de Morón de la Frontera, pueden elegir entre la Semana Santa, con bellos desfiles procesionales desde el Domingo de Ramos al Sábado Santo; la Feria de Morón, que tiene lugar la tercera semana de septiembre en el Paseo de la Alameda; y la Romería de la Virgen de Gracia, que se celebra el segundo domingo de octubre.

El municipio de Morón de la Frontera se encuentra a unos 64 kilómetros de la ciudad de Sevilla, desde la que se puede llegar tomando la salida 41 de la A-92. Entonces se enlaza con la A-8125, que conduce directamente al centro de nuestro destino.